Millones de alumnos en Florida, Texas y Arizona deberán usar mascarillas para tomar clases, después de que los consejos escolares de zonas mayoritariamente demócratas desafiaran a sus gobernadores republicanos y establecieran la obligatoriedad de cubrirse la cara.
Los tres estados son focos de la reciente oleada de COVID-19 en el país, debido a la contagiosa variante delta.
Esos distritos argumentan que las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés), que recomienda que todos, alumnos, maestros y personal administrativo, usen mascarillas, estén vacunados o no.
“Esto (el virus) no es un juego”, declaró Marcia Andrews, miembro de la junta escolar del condado de Palm Beach, en Florida.
“No quiero que se nos vaya a morir uno de los chicos”, añadió en comentarios publicados por el diario Palm Beach Post.
Los gobernadores insisten en que usar mascarillas afecta la educación y hacen poco para evitar los contagios. Dicen que las normas violan el derecho de cada padre de decidir la mejor manera de proteger a sus hijos.
Con información de AP






