Las autoridades que dan seguimiento al caso del presunto asesino serial en Atizapán informaron que son 3 mil 787 los fragmentos óseos hallados en su vivienda.
En realidad, se trataría de los restos de 17 víctimas, precisaron los fiscales en el Estado de México.
Desde el 17 de mayo, las autoridades han efectuado excavaciones en los pisos de la casa donde vivía el supuesto feminicida. Ahora tienen previsto ampliar la búsqueda hacia el suelo de otras habitaciones que el hombre alquilaba en la misma propiedad.
En la vivienda, que está llena de cachivaches, también fueron encontradas credenciales de identificación y otras pertenencias de mujeres desaparecidas hace años, lo que deja entrever que la cadena de asesinatos podría remontarse a años.
La cantidad de fragmentos óseos hallados debajo de los pisos de concreto en la casa del detenido implica que los cadáveres quizá fueron descuartizados. Esto podría tener sentido: el hombre, al que los fiscales identifican sólo como “Andrés”, fue carnicero y de hecho había destazado y fileteado a su última víctima.
“Los restos óseos, éstos se encuentran en una etapa de estudio denominada lateralización, que consiste en la limpieza minuciosa de cada uno de ellos; posteriormente se identifica a qué parte del cuerpo corresponden y se colocan en posición anatómica, de tal manera que es posible determinar una aproximación del número de víctimas”, explicó la fiscalía en un comunicado.
“En ese sentido, estos análisis han arrojado hasta este momento, la posibilidad de que se hayan encontrado restos óseos correspondientes a 17 personas”, según el texto.
Mientras avanzan las investigaciones, se dispuso que enfrente juicio por el asesinato de su última víctima, una mujer de 34 años cuyo cadáver presuntamente desmembró con una sierra y cuchillos de carnicero el 14 de mayo.
Con información de AP






