La FIFA dejó sin efecto la sanción de un partido por tarjeta roja impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun. Con esta resolución, el atacante quedó completamente habilitado para participar en el encuentro de octavos de final del Campeonato Mundial de Fútbol, donde la selección de Estados Unidos se enfrentará a su similar de Bélgica.
El máximo organismo del balompié detalló en un comunicado oficial que aplicó de oficio el Artículo 27 de su Código Disciplinario. Esta disposición permite dejar en suspenso la ejecución del castigo automático por un periodo de prueba de un año, condicionando la permanencia del jugador en el torneo a no cometer faltas de gravedad similar.
Argumentos y antecedentes de la sanción a Balogun
La amonestación original ocurrió el pasado miércoles durante el partido de dieisieteavos de final contra Bosnia-Herzegovina. En dicha jugada, las repeticiones en video revelaron que Folarin Balogun pisó de forma involuntaria la parte posterior de la pierna de un adversario, lo que derivó en una polémica expulsión directa que conllevaba la suspensión del siguiente cotejo.
El Comité Disciplinario de la institución ya ha recurrido a este criterio de suspensión condicional en ocasiones previas. El antecedente más cercano se registró el año pasado, cuando el organismo redujo un castigo de tres compromisos dictado contra el futbolista portugués Cristiano Ronaldo, modificándolo a un solo partido de suspensión y un periodo de observación.
Reacciones políticas y postura oficial de Bélgica
La determinación institucional generó respuestas inmediatas en el ámbito político norteamericano. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su cuenta oficial en la plataforma Truth para celebrar la medida, expresando su agradecimiento a la federación internacional por corregir lo que calificó como una injusticia. Previamente, el secretario de Estado, Marco Rubio, había manifestado de manera pública que la selección de su país resultó afectada de forma indebida por la decisión arbitral.
En contraste, la Real Asociación Belga de Fútbol (RBFA, por sus siglas en inglés) emitió un comunicado donde se declaró atónita ante la elegibilidad del delantero rival para el juego programado para este lunes 6 de julio a las 17:00 horas en el Estadio de Seattle.
La federación europea argumentó que la resolución contradice el artículo 66.4 del propio Código Disciplinario y el artículo 10.5 del Reglamento de la Competición del Campeonato Mundial de Fútbol, los cuales estipulan el carácter automático de la suspensión tras una tarjeta roja. La RBFA señaló que dicha regla fue ratificada en la Circular número 16 enviada el 12 de mayo de 2026, por lo que confirmó que se encuentra analizando todas las opciones legales disponibles para salvaguardar sus derechos de competencia.






