La remodelación del Estadio Azteca —ahora Estadio Banorte— de cara a la próxima Copa Mundial de la FIFA ha comenzado a moldear nuevas costumbres entre los aficionados: el ingreso por un laberinto metálico, los cortes viales, el uso de pagos electrónicos y lectores de códigos QR. Sin embargo, ni las largas caminatas y protocolos pudieron apagar la pasión que despierta un América vs Pumas en la Liga MX. El primer capítulo de los cuartos de final ofreció un espectáculo frenético que terminó con un marcador de 3-3.
Un arranque de ida y vuelta en el Clásico Capitalino
La rivalidad histórica entre ambos equipos se hizo sentir tanto en las tribunas como en el terreno de juego. Las Águilas llegaron al duelo con sed de revancha tras la derrota sufrida en Ciudad Universitaria hace apenas dos meses por la mínima diferencia.
El encuentro comenzó con un error infantil a los cinco minutos. El lateral ecuatoriano Christian Borja intentó un cambio de frente cerca de su arco, regalando la pelota a Jordan Carrillo, quien asistió al brasileño Juninho para abrir el marcador a favor de los visitantes. El Goya resonó con fuerza en la zona asignada para la afición felina.
La respuesta de los locales no tardó en llegar. Apenas al minuto 12, Isaías Violante aprovechó la titularidad otorgada tras la molestia muscular de Brian Rodríguez y, tras una pared en el área, puso el empate (1-1). El encuentro mantuvo un ritmo frenético: Alejandro Zendejas reventó el poste y Kevin Álvarez presionó constantemente, aunque Keylor Navas intervino de manera providencial para evitar la caída de su arco en más de una ocasión.
Cerca del final del primer tiempo, una jugada accidental dejó a Borja lesionado de los ligamentos de la rodilla, y el arquero Rodolfo Cota concedió un rebote que Uriel Antuna no desaprovechó para poner el 2-1 (minuto 44).
Polémica arbitral y cierre de alarido en el Azteca
En la segunda mitad, la presión de la tribuna americanista era palpable. La respuesta de los Pumas fue letal: al minuto 51, Jordan Carrillo superó la marca de Erick Sánchez y definió al ángulo, silenciando momentáneamente el recinto y colocando el 3-1 que parecía sentenciar la eliminatoria a favor de la UNAM.
Fue entonces cuando el cuerpo técnico recurrió al capitán Henry Martín, quien ingresó al terreno de juego tras superar molestias físicas. Su presencia devolvió el empuje al cuadro de Coapa. El árbitro Luis Enrique Santander marcó un penalti dudoso que el mexicano transformó con un tiro raso, superando a Keylor Navas para el 3-2.
A falta de cinco minutos para el final, una nueva intervención del cuerpo arbitral derivó en otro penalti a favor de los locales. En lugar de ejecutarlo, Martín cedió la responsabilidad a Alejandro Zendejas, quien no perdonó y selló el empate definitivo de 3-3 al minuto 85.
Con este resultado, la llave queda completamente abierta. El América está obligado a imponerse a los Pumas en el Estadio Olímpico Universitario el próximo domingo si desea asegurar su pase a las semifinales del torneo.






