El tenor italiano Andrea Bocelli se presentó la noche del 18 de abril en la Plaza de la Constitución ante una audiencia de miles de personas. El evento, de carácter gratuito, transformó el primer cuadro de la capital en un auditorio al aire libre donde el intérprete ejecutó un programa que combinó la ópera, la música clásica y el pop lírico.
Desde la apertura del recital, Bocelli estableció contacto con los asistentes a través de sus piezas más reconocidas. El público, integrado por familias y aficionados al género, mantuvo un comportamiento de silencio respetuoso durante las arias operísticas y respondió con ovaciones tras cada interpretación. La calidad técnica de la presentación destacó por el acompañamiento orquestal y la acústica lograda en la explanada.
El repertorio seleccionado para esta velada incluyó temas emblemáticos de su trayectoria, integrando tanto piezas académicas como composiciones populares que han dado fama internacional al tenor. La logística del evento permitió que una multitud diversa se concentrara en el centro histórico para presenciar la ejecución en vivo de una de las voces más destacadas de la escena actual.
La Plaza de la Constitución fungió nuevamente como el recinto principal para este tipo de actos multitudinarios organizados por el gobierno de la ciudad. Con este concierto, la Ciudad de México suma una presentación de alto nivel técnico a su registro de eventos públicos, donde el acceso a la música clásica fue el eje central de la jornada.






