La tensión bélica entre Estados Unidos e Irán dio un giro inesperado este lunes. El presidente Donald Trump anunció la suspensión temporal de ataques militares contra plantas de energía iraníes, asegurando que existen conversaciones para una “resolución completa” de la guerra. No obstante, la cancillería iraní desmintió tajantemente dichos contactos, calificando las declaraciones del mandatario estadounidense como una táctica para manipular los mercados globales.
Este anuncio ocurre en un momento crítico, justo cuando vencía el ultimátum de 48 horas lanzado por Washington para reabrir el Estrecho de Ormuz, paso vital por donde circula una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos y que permanece cerrado desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero.
¿Tregua o estrategia comercial?
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que durante el fin de semana se mantuvieron pláticas “productivas” y ordenó al Pentágono retrasar cualquier ofensiva por un periodo de cinco días.
Sin embargo, desde Teherán, la agencia oficial Mehr citó a fuentes diplomáticas que aseguran que “no hay conversaciones” en curso. Según el gobierno iraní, las palabras de Trump son un intento por reducir los precios de la energía y ganar tiempo para consolidar planes militares en la región.
“Las declaraciones del presidente de los EE. UU. se enmarcan en los esfuerzos por reducir los precios de la energía y ganar tiempo para implementar sus planes militares”, señaló el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.
Impacto inmediato: El petróleo se desploma
El efecto de las palabras de Trump en la economía global fue instantáneo. Los precios del petróleo registraron un desplome superior al 10%, una noticia que oxigena momentáneamente a los mercados internacionales y que tiene repercusiones directas en las expectativas inflacionarias de México y el estado de Morelos.
A pesar de este respiro financiero, la amenaza militar persiste. Irán ha advertido que, de ser atacado, responderá minando las vías de acceso en el Golfo y destruyendo infraestructuras de desalinización de agua y tecnología pertenecientes a Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio.
Amenazas de apagones globales
La prensa estatal iraní publicó este lunes infografías con posibles blancos estratégicos, incluyendo las centrales eléctricas de Orot Rabin y Rutenberg en Israel, bajo el lema: “¡Despídanse de la electricidad!”.
Mientras Trump apuesta por una pausa de cinco días, el mundo observa con cautela un conflicto que mantiene en vilo la estabilidad energética y económica global.






