Lo que alguna vez proyectó ser una plancha de concreto y pistas aéreas, hoy se ha transformado en el epicentro de la vida silvestre y el deporte masivo. El Parque Ecológico Lago de Texcoco (PELT) se consolida este 2026 como una alternativa real de recreación, registrando ya a más de 70 mil visitantes cautivos y cifras récord en biodiversidad.
Un santuario de biodiversidad en cifras
El PELT no es solo un parque, es un ecosistema vivo de 14 mil hectáreas protegidas. Durante un recorrido para medios, Vannesa Bohórquez, coordinadora del proyecto, destacó que la recuperación hídrica ha sido clave. Gracias a una temporada de lluvias histórica en 2025, el área alcanzó las 4 mil 500 hectáreas inundadas.
Actualmente, a pesar del inicio de la temporada de estiaje, se mantienen 2 mil 200 hectáreas con espejos de agua, sirviendo de hogar para:
- Más de 250 mil aves migratorias.
- 100 mil aves residentes permanentes.
- 370 especies de fauna y 250 de flora.
- Presencia extraordinaria de flamencos y pelícanos por primera vez en la zona.
Infraestructura deportiva: ¿Qué puedes hacer en el PELT?
Desde enero de este año, el parque mantiene sus puertas abiertas de forma permanente, permitiendo que miles de personas utilicen las 267 hectáreas de infraestructura deportiva. El espacio cuenta con instalaciones de primer nivel que incluyen:
- Deportes urbanos: Skate park, pista de patinaje, área de parkour y muro para escalar.
- Canchas profesionales: Fútbol, básquetbol, béisbol, fútbol americano, frontón y hockey.
- Recreación familiar: 18 miradores, puentes colgantes, laberintos, zonas de ciclismo y áreas de juegos de mesa.
La funcionaria recordó que el parque ha sido sede de clínicas deportivas con figuras como Eduardo Nájera y Horacio Llamas, y se prepara para albergar eventos vinculados al Mundial de Fútbol 2026, así como competencias nacionales de paraciclismo y duatlón.
El adiós al NAIM: “La decisión política más inteligente”
Durante la visita al área donde se proyectaba la torre de control del cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), Bohórquez fue enfática: la cancelación fue la garantía del futuro ambiental de la región.
“El haber parado el proyecto es vital para comprender que no hay dinero que alcance cuando tienes que estar inyectando cemento siempre en un espacio para que puedas tener condiciones aéreas”, señaló, subrayando que la obra habría destruido los vasos reguladores que hoy evitan inundaciones en las comunidades aledañas y abastecen de agua potable al Valle de México.
Hoy, el aprovechamiento de cinco de los nueve ríos de la zona permite que el Lago Nabor Carrillo concentre 18 millones de metros cúbicos de agua, reafirmando su papel como el único regulador climático del oriente mexiquense.






