El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó la falta de apoyo de diversas naciones aliadas ante la propuesta estadounidense para reabrir el Estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado debido al conflicto bélico con Irán. Durante una declaración en la Casa Blanca, el mandatario señaló que el nivel de “entusiasmo” de sus socios internacionales será un factor determinante en la relación bilateral futura.
Trump reprochó que países que han recibido protección militar de Estados Unidos durante años no se hayan sumado a la iniciativa para desbloquear este paso estratégico para el comercio mundial de petróleo. El presidente vinculó esta situación con su postura histórica sobre la OTAN, cuestionando la reciprocidad de los acuerdos de defensa cuando Estados Unidos requiere apoyo operativo.
A pesar de las críticas, el mandatario confirmó que algunos países ya se han comprometido a colaborar, aunque evitó mencionarlos para evitar que se conviertan en objetivos militares. Respecto a la postura de Francia, Trump calificó la disposición del presidente Emmanuel Macron con un “ocho” en una escala del cero al diez, mostrando optimismo sobre la participación francesa.
Por el contrario, la propuesta ha enfrentado resistencia en Europa. La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, declaró que el conflicto en Irán no es competencia de la OTAN ni de Europa. En la misma línea, el primer ministro británico, Keir Starmer, descartó involucrar al Reino Unido en la guerra contra Irán, aunque afirmó que trabaja en un plan viable para la reapertura del estrecho junto con otros aliados.






