A pesar del endurecimiento de las políticas migratorias en la Unión Americana y de una caída del 4.17% en el envío de divisas a nivel nacional, las remesas en Morelos se mantienen firmes. Durante el 2025, la entidad captó 1.9 millones de dólares, cifra que evitó el impacto negativo que sufrieron otros estados del país.
Verónica Giles Chávez, directora general de Atención a Migrantes en la entidad, destacó que la economía de las familias morelenses sigue respirando gracias al esfuerzo de quienes trabajan en el extranjero.
El “miedo” frena recursos para el campo morelense
No todo son cifras positivas. Mientras el gobierno estatal reporta estabilidad, líderes agrarios como los de la Central Campesina Cardenista advierten un fenómeno preocupante en la zona oriente de Morelos.
Muchos “paisanos” tienen temor de acudir a los puntos de envío de dinero en Estados Unidos por miedo a ser sorprendidos por operativos del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). Esta situación ha comenzado a mermar el flujo económico destinado específicamente al campo, donde las familias dependen de esos dólares para la siembra y mantenimiento de cultivos.
¿En qué gastan los morelenses sus remesas?
Ante la falta de datos precisos, el Gobierno de Morelos anunció un proyecto para analizar el destino final de este dinero.
- Necesidades básicas: Es el rubro principal detectado actualmente.
- Inversión en el campo: Se busca determinar si el recurso realmente se aprovecha para la productividad agrícola o si se queda solo en consumo.
Más allá del dinero: El impacto psicológico de la repatriación
Giles Chávez reveló un dato crítico: el principal problema de los migrantes que regresan a Morelos no es la falta de dinero, sino el daño emocional. Tras décadas de vivir en Estados Unidos, los repatriados enfrentan cuadros severos de ansiedad y un deseo persistente de volver al lugar que los albergó por años.






