Centroamérica vive horas de máxima tensión. Este domingo 18 de enero, el Gobierno de Guatemala declaró Estado de Sitio por 30 días tras una jornada sangrienta que dejó al menos siete agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) asesinados. La violencia estalló como una aparente represalia de grupos criminales luego de que las fuerzas especiales retomaran el control de la prisión Renovación 1.
El fin de “El Lobo” y la crisis en las cárceles
El punto de quiebre ocurrió la mañana del domingo cuando el Ejército y la Policía neutralizaron a Aldo Dupie Ochoa Mejía, alias “El Lobo”. Las autoridades identificaron a este cabecilla del Barrio 18 como el cerebro detrás de los motines simultáneos en las prisiones Renovación 1, Fraijanes 2 y el Preventivo de la Zona 18.
A pesar de recuperar el control en algunos penales y liberar a guardias retenidos, la respuesta del crimen organizado fue inmediata: ataques armados simultáneos contra patrullas y agentes en distintos puntos de la capital guatemalteca y sus alrededores.
¿Qué implica el Estado de Sitio?
El presidente Bernardo Arévalo decretó esta medida para facultar a las fuerzas de seguridad con mayores poderes de detención y control territorial. Aunque el Gobierno asegura que “la vida cotidiana continúa con normalidad”, instituciones clave han tomado medidas drásticas:
- Hospitales: El Hospital Roosevelt suspendió visitas y consultas externas por seguridad.
- Cierres Viales: Zonas estratégicas de Ciudad de Guatemala, como la colonia Pamplona, permanecen inhabilitadas.
- Turismo: El INGUAT mantiene la asistencia a extranjeros, pero la Embajada de EE. UU. emitió una alerta pidiendo a sus ciudadanos mantener “alto nivel de precaución”.
Un capturado tras el asesinato de agentes
En un operativo relámpago en la zona 21, la PNC capturó a Harol “N”, alias “Liro Rebelde”, de 19 años. Se le acusa de ser el responsable directo de ejecutar a dos policías en la calzada Aguilar Batres. Al momento de su detención, se le decomisó un revólver y decenas de dosis de droga.






