Cientos de personas marcharon el 10 de enero en Guadalajara para protestar contra el aumento al transporte público en Jalisco, que subió de 9.50 a 14 pesos por viaje. La movilización inició en el Parque Revolución y concluyó en el Palacio de Gobierno, donde se realizaron pintas. De acuerdo con los organizadores, la protesta fue impulsada principalmente por jóvenes y colectivos, quienes expresaron su rechazo al incremento tarifario. La Unión de la Juventud Revolucionaria de México declaró que la medida prioriza intereses empresariales y criticó la situación del transporte en el estado, al que calificaron como saturado y sin mejoras estructurales.
Al finalizar la marcha, algunos manifestantes se concentraron frente a la Rectoría de la Universidad de Guadalajara, en la Plaza Palestina Libre. En ese punto, elementos de la Policía Estatal realizaron detenciones. Según información del medio Somos el Medio, cuatro estudiantes fueron llevados a la Fiscalía Central. Su liberación ocurrió la mañana del 11 de enero, sin que se informaran cargos en su contra. Durante y después de la movilización también se documentó presencia policial en el centro de la ciudad.
En respuesta a las manifestaciones, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció un ajuste diferenciado para estudiantes. A través de un mensaje, indicó que el aumento al transporte público en Jalisco será de solo 25 centavos para la población estudiantil, quedando la tarifa en 5 pesos durante todo el sexenio. El gobierno estatal afirmó que esta medida busca garantizar el acceso al sistema de transporte sin restricciones en la cantidad de viajes, como parte de un acuerdo con la Federación de Estudiantes Universitarios.






