El presidente de Francia, Emmanuel Macron, llegó a China este miércoles para una visita oficial de tres días centrada en comercio y diplomacia, con el objetivo de fortalecer vínculos económicos y tratar de influir en la postura de Beijing respecto a la guerra en Ucrania. Según el gobierno francés, la visita busca impulsar un acceso equilibrado al mercado chino y aumentar la inversión en sectores estratégicos. Se prevé la firma de acuerdos bilaterales en áreas como energía, industria alimentaria y aviación.
Francia pretende facilitar el ingreso de productos franceses al mercado chino, al mismo tiempo que promueve la llegada de capitales e inversiones chinas. En su agenda, Macron también incluirá el tema del conflicto entre Rusia y Ucrania, luego de haberse reunido esta semana en París con el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy. El gobierno francés indicó que su intención es que China ejerza su influencia sobre Rusia para que acepte un alto el fuego y se avance hacia negociaciones con garantías de seguridad para Ucrania. Además, París busca que Beijing no proporcione apoyo que permita a Rusia continuar la guerra.
La visita de Macron se produce en un contexto de tensiones comerciales entre la Unión Europea y China, especialmente tras investigaciones por subsidios en sectores como el automotriz y productos agrícolas. Francia sostiene un déficit comercial significativo con el país asiático, que representa el 46% del total de su balanza negativa. En el marco de esta visita, el mandatario francés también contempla aspectos culturales, como un recorrido por el Jardín Qianlong en la Ciudad Prohibida de Beijing. Francia será sede de la cumbre del G7 en 2026, mientras China presidirá el APEC ese mismo año, lo que refuerza el interés de ambos países por mantener el diálogo abierto.






