El fabricante europeo Airbus ajustó a la baja su objetivo de entregas de aviones para 2025 debido a un problema de calidad en los paneles del fuselaje del modelo A320, uno de los aviones más utilizados del sector comercial. La empresa anunció este miércoles que estima entregar aproximadamente 790 aeronaves durante el próximo año, una reducción respecto a la meta previa de 820 unidades. El motivo de la modificación se atribuye a un fallo detectado en un lote limitado de paneles metálicos, fabricados por un proveedor externo.
La compañía informó que el defecto ya fue corregido y que los nuevos paneles cumplen con los estándares exigidos. El impacto en las entregas afecta principalmente al flujo de producción de la familia A320, especialmente en la última parte del año, cuando el volumen operativo suele aumentar. Airbus destacó que el ajuste responde a este contratiempo y al efecto acumulado de otros desafíos técnicos recientes.
La revisión de la meta ocurre días después de que la empresa también reconociera la existencia de un problema de software que afecta a unos 6.000 aviones del mismo modelo. Airbus depende de una extensa red de proveedores para fabricar sus aeronaves, lo que puede generar cuellos de botella ante cualquier inconveniente en la cadena de suministro. A pesar de los retrasos, el fabricante afirmó que mantiene sus compromisos operativos y continuará trabajando con sus socios para normalizar las entregas.






