Durante la misa del Jubileo dedicada a los misioneros y migrantes, el papa León XIV afirmó que los migrantes deben siempre ser bienvenidos y no enfrentar discriminación al llegar a territorios seguros. La ceremonia se llevó a cabo en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, y contó con la presencia de miles de peregrinos, entre ellos personas migrantes y refugiadas provenientes de distintos países. En su homilía, el pontífice expresó que quienes buscan un lugar seguro no deben encontrar indiferencia ni rechazo.
León XIV, originario de Estados Unidos y con trayectoria como misionero en Perú, recordó que muchas personas migrantes abandonan sus países en contextos de violencia y separación familiar, y que en sus trayectos enfrentan miedo, soledad y riesgos. Señaló que la labor misionera actual ya no depende de fronteras geográficas, sino de una dimensión humana, donde se atienden sufrimientos y necesidades de esperanza. Añadió que la Iglesia se encuentra en una etapa misionera distinta, enfocada en dar consuelo y acompañamiento a quienes atraviesan estas situaciones.
En su mensaje, el papa hizo un llamado a la comunidad católica, especialmente en Europa, a renovar su compromiso misionero y ofrecer acompañamiento pastoral a las poblaciones migrantes. Invitó a mirar de frente a quienes llegan desde otros lugares y a recibirlos como hermanos, con hospitalidad y apertura. Dirigiéndose directamente a los migrantes, expresó que deben considerarse siempre bienvenidos y les deseó que encuentren consuelo y esperanza en las personas misioneras que los reciban en sus destinos.





