Las secretarías de Economía y de Agricultura y Desarrollo Rural publicaron en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo que establece precios mínimos de exportación para el jitomate fresco de origen mexicano. La medida busca proteger la producción nacional, evitar distorsiones en el comercio internacional y garantizar el abasto interno, luego de la finalización en julio del Acuerdo de Suspensión de la Investigación Antidumping en Estados Unidos. El esquema aplica únicamente a exportaciones definitivas y no limita volúmenes ni fija precios máximos, y será revisado anualmente o antes, según las condiciones del mercado.
El acuerdo fija los siguientes precios mínimos en dólares por kilogramo: tomate cherry, 1.70; bola, 0.95; con tallo, 1.65; en racimo, 1.70; Roma (saladette), 0.88; grape (uva), 1.70, y otras variedades como Cocktail, Campari, Kumato, Mini Roma, Heirloom, Pera, Medley y San Marzano, 1.70. Según las autoridades, el proceso contó con la participación de productores y exportadores en mesas de trabajo para definir la estrategia, en un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos por la imposición de una cuota compensatoria de 17.09% a las exportaciones mexicanas de tomate fresco.
El Gobierno mexicano expresó su desacuerdo con la decisión del Departamento de Comercio estadounidense, la cual reactivó cuotas antidumping que han sido solicitadas por productores estadounidenses desde 1996 y suspendidas en cinco ocasiones. México señaló que dos de cada tres tomates consumidos en Estados Unidos provienen de cultivos mexicanos y atribuyó la medida a motivos políticos. Esta disputa ocurre mientras continúan negociaciones bilaterales sobre otros sectores, como acero, aluminio y automotriz, en el marco de la revisión del T-MEC prevista para 2026.






