A pocos días del Día del Padre en 2019, un comerciante del Centro Histórico recibió una llamada que marcaría el inicio del fin para el legado familiar que había resistido casi nueve décadas. “Necesito que me prepares 10 mil pesos semanales, si no vamos a tener que actuar”, fue la advertencia que lo dejó paralizado. Desde entonces, vivió cuatro años bajo amenazas, asaltos y miedo constante… hasta cerrar definitivamente su tienda.
Esta historia no es única. Como él, cientos de comerciantes en la Ciudad de México enfrentan a diario un enemigo silencioso y brutal: la extorsión. Un delito que ha crecido de forma alarmante, especialmente en zonas comerciales como el corazón de la capital, donde ni la presencia policial ni las cámaras de seguridad han logrado disuadir a los delincuentes.
“Cobro de piso”: el impuesto del miedo
El “cobro de piso” ya forma parte del vocabulario cotidiano entre quienes tienen un negocio en el centro capitalino. Aunque pocos se atreven a hablar abiertamente, la extorsión ha alcanzado cifras récord. De acuerdo con la Confederación Patronal de la República Mexicana, este delito causó pérdidas por más de 25 mil millones de pesos en 2023.
El temor es tan grande que la mayoría prefiere no contestar llamadas desconocidas o directamente dejar de asistir a sus propios locales. Así le ocurrió al dueño de una tienda de ropa fundada en 1936, quien terminó operando su negocio de forma remota tras múltiples amenazas y asaltos. En uno de ellos, sus empleados fueron amarrados a punta de pistola mientras los delincuentes vaciaban la caja.
Denunciar no sirve si el sistema no responde
Aunque en los primeros cinco meses de 2025 se han abierto 498 investigaciones por extorsión en la CDMX, la cifra representa apenas un 3% de los casos reales, según estimaciones del INEGI. La razón es clara: el miedo a represalias y la falta de resultados efectivos al denunciar han generado una desconfianza generalizada en el sistema de justicia.
El secretario de Seguridad capitalino, Pablo Vásquez Camacho, reconoce el problema: “No podemos resolver algo que no estamos ni siquiera viendo o que no se está formalizando”.
Estrategia tardía ante un crimen que ya se normalizó
En un intento de frenar el avance de este delito, el gobierno de Claudia Sheinbaum lanzó recientemente un plan nacional contra la extorsión, que incluye un número de denuncia anónima, cancelación de líneas telefónicas vinculadas, congelamiento de cuentas bancarias de extorsionadores, y la creación de unidades locales especializadas.
Pero para muchos, estas medidas llegan demasiado tarde.
“El nuevo plan llega después de que ya me hicieron cerrar. No es justo”, lamentó el comerciante que terminó bajando la cortina del negocio heredado por su padre y su abuelo. “Me dio mucha tristeza. La tienda podía seguir, pero el miedo no me dejó”.
El negocio del miedo: todos son blanco
La extorsión no distingue tamaño ni giro. Desde grandes cadenas hasta vendedores ambulantes y repartidores están en la mira de grupos delictivos que operan bajo nombres como Cártel Jalisco Nueva Generación, Cártel de Sinaloa o La Unión Tepito. En muchos casos, se trata de bandas pequeñas que se hacen pasar por grandes organizaciones criminales para intimidar y cobrar por una “protección” inexistente.
Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, afirma que la extorsión se ha convertido en una fuente de ingresos clave para estas agrupaciones. “Es un delito con alta rentabilidad y baja denuncia”, asegura.
¿Pagar o morir?
“Pagar cuando hay que pagar”, dice con resignación Daniel Bernardi, otro comerciante del Centro Histórico cuya familia ha mantenido abierta una peletería durante 85 años. Como él, muchos han normalizado esta forma de violencia, no porque la acepten, sino porque sienten que no tienen otra opción.
El caso del comerciante que cerró su tienda en diciembre de 2023 por miedo resume el sentir de muchos otros: “Se trabaja toda la vida para que te destruyan la vida”.
¿Qué puedes hacer si eres víctima de extorsión?
- No respondas llamadas de números desconocidos.
- Documenta lo más posible (grabaciones, mensajes, nombres).
- Denuncia de forma anónima al 089.
- Busca asesoría legal con ONGs u organizaciones ciudadanas como el Observatorio Nacional Ciudadano.






