Un juez federal ordenó al gobierno del presidente Donald Trump que facilite el regreso de un guatemalteco que deportó a México a pesar de sus temores de sufrir daños en ese país.
El hombre estaba protegido en aquel momento contra la deportación a su país de origen, según una orden de un juez de inmigración de Estados Unidos. Sin embargo, Estados Unidos lo subió a un autobús y lo envió a México, una expulsión que, según el juez de distrito Brian Murphy, probablemente “carecía de cualquier apariencia de debido proceso”.
Posteriormente, México lo envió a Guatemala, donde está escondido, según documentos judiciales.
En un procedimiento judicial anterior se determinó que el hombre, identificado por las iniciales O.C.G., corría el riesgo de persecución o tortura si regresaba a Guatemala, pero también temía regresar a México.
Presentó pruebas de haber sido violado y retenido en ese país a cambio de un rescate mientras buscaba asilo en Estados Unidos.
La subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, dijo que O.C.G. estaba en el país ilegalmente, se le “concedió la suspensión de la remoción a Guatemala” y fue enviado a México, que, afirmó, era “una tercera opción segura para él, en espera de su solicitud de asilo”.
McLaughlin calificó al impartidor de justicia como un “juez federal activista” y dijo que la administración espera ser reivindicada por un tribunal superior.
Con información de AP




