Un juez de la Corte Superior del condado de Los Ángeles modificó este martes la sentencia de Erik y Lyle Menéndez, quienes cumplen condena desde 1996 por el asesinato de sus padres en 1989.
El fallo cambió su sentencia original de cadena perpetua sin opción a libertad condicional a una nueva pena de 50 años a cadena perpetua, lo que permite su elegibilidad para solicitar libertad condicional.
La decisión fue emitida por el juez Michael Jesic al concluir la audiencia programada para durar dos días, que se resolvió en solo una jornada. Durante la sesión, los hermanos hablaron en directo ante el tribunal, mientras que familiares presentaron argumentos en favor de su rehabilitación.
Los fiscales se opusieron a una nueva sentencia durante meses, aunque no llamaron a testigos adicionales, indicando que ya habían expuesto toda la evidencia disponible. La defensa solicitó una reducción más amplia de cargos, propuesta que el juez rechazó.
Erik y Lyle Menéndez fueron condenados por el asesinato de José y Mary Louise “Kitty” Menéndez, ocurrido en su residencia de Beverly Hills. En el juicio, la defensa argumentó que los hermanos actuaron en defensa propia tras años de abuso, mientras la fiscalía sostuvo que el crimen fue motivado por razones económicas.
El próximo 13 de junio, los hermanos comparecerán ante la junta de libertad condicional del estado de California, como parte de un informe de evaluación solicitado por el gobernador Gavin Newsom para considerar una posible clemencia.






