No es una película de ciencia ficción, es 2025: tres lobos genéticamente modificados que se parecen al extinto lobo terrible ya están vivos, creciendo y aullando en una ubicación no revelada en EE.UU. Así lo anunció Colossal Biosciences, la empresa biotecnológica que sueña con traer de vuelta especies extintas como los mamuts lanudos y los dodos.
Los “lobos terribles” o lobos gigantes (Canis dirus) se extinguieron hace más de 10.000 años. Eran más grandes, más musculosos y mucho más imponentes que sus parientes actuales, los lobos grises.
Los nuevos cachorros, que tienen entre tres y seis meses, ya pesan unos 35 kg, pero podrían llegar a los 63 kg al llegar a la adultez. Son el resultado de una mezcla de ingeniería genética de vanguardia y un poco de nostalgia por el pasado.
¿Cómo lo lograron?
El equipo científico de Colossal:
- Estudió ADN antiguo de fósiles de lobos gigantes: un diente de 13.000 años hallado en Ohio y un fragmento de cráneo de 72.000 años en Idaho.
- Usó células sanguíneas de un lobo gris vivo y las modificó genéticamente en 20 sitios usando la técnica CRISPR.
- Inyectó ese ADN editado en óvulos de perros domésticos, y los embriones fueron gestados por madres sustitutas caninas.
El resultado: cachorros con una apariencia muy cercana a la de los antiguos lobos terribles, aunque con muchas limitaciones.
Lo único que puedes hacer ahora es hacer que algo se parezca superficialmente a otra cosa
, explicó Vincent Lynch, biólogo de la Universidad de Buffalo, que no participó en el proyecto.
¿Lobos gigantes cazando ciervos? Aún no
Aunque los cachorros lucen salvajes y poderosos, no tienen la educación ni el entorno que tenían sus ancestros.
Probablemente nunca aprenderán a cazar un alce gigante o a actuar en manada como lo hacían los lobos gigantes,
explicó Matt James, jefe de bienestar animal en Colossal.
La función ecológica original de estos depredadores tampoco puede recuperarse completamente en un mundo moderno con ecosistemas muy distintos.






