El módulo lunar Blue Ghost de Firefly Aerospace logró un alunizaje exitoso el domingo, transportando equipos científicos para la NASA. La nave descendió de forma automática en una cuenca de impacto en la cara visible de la Luna.
La confirmación del aterrizaje llegó desde el centro de control de la compañía en Texas, convirtiendo a Firefly en la primera empresa privada en lograr esta hazaña sin incidentes. Poco después, el módulo comenzó a enviar imágenes desde la superficie lunar.
Blue Ghost, lanzado en enero desde Florida, transportó diez experimentos para la NASA, que pagó 101 millones de dólares por la entrega. Entre los dispositivos a bordo hay un taladro para medir la temperatura del subsuelo lunar y una aspiradora para recolectar muestras.
También se incluye un sistema para mitigar el polvo lunar, un problema identificado durante las misiones Apollo. La misión forma parte del programa de entrega lunar comercial de la NASA, cuyo objetivo es fomentar la economía espacial privada antes de futuras misiones tripuladas.
Este alunizaje marca el inicio de nuevas misiones comerciales a la Luna. Intuitive Machines planea otro aterrizaje esta semana cerca del polo sur lunar, mientras que la empresa japonesa ispace sigue una trayectoria más larga y prevé su llegada en tres meses.
La NASA planea mantener el ritmo de dos misiones privadas al año, reconociendo que algunas pueden fallar, pero confiando en el desarrollo de tecnologías clave para la exploración lunar.






