Cientos de personas participaron en una marcha en Culiacán, Sinaloa, para exigir justicia por el asesinato de Antonio de Jesús “N” y sus hijos Gael y Alexander, quienes fueron víctimas de un ataque armado el pasado fin de semana. La manifestación inició en la Escuela Primaria “Sócrates”, donde estudiaban los menores, y continuó hacia el Palacio de Gobierno, el Congreso del estado y el Palacio Municipal.
Durante la protesta, los asistentes demandaron un alto a la violencia y pidieron la intervención de las autoridades. En el Palacio de Gobierno, algunos manifestantes rompieron cristales y trataron de llegar a la oficina del gobernador, Rubén Rocha Moya. Según reportes, los hechos ocurrieron cuando civiles armados intentaron robar el vehículo en el que viajaba la familia. Ante la resistencia del conductor, los atacantes dispararon, provocando la muerte de los tres familiares, mientras que un menor identificado como Leonel sigue hospitalizado en estado grave.
El ataque tuvo lugar en el Fraccionamiento Los Ángeles de Culiacán, una ciudad afectada por la violencia relacionada con pugnas internas del Cártel de Sinaloa. Según medios locales, esta situación se intensificó tras la captura del narcotraficante Ismael “Mayo” Zambada en septiembre pasado.






