En la madrugada del sábado 18 de enero, un grupo de migrantes prendió fuego a un campamento improvisado en Chihuahua para evitar ser detenidos durante un operativo del Instituto Nacional de Migración (INM).
El incidente ocurrió alrededor de la 1:30 horas en un predio ubicado en Boulevard Juan Pablo II, colonia El Ejido Tabalaopa, donde se encontraban viviendo en refugios provisionales. Los migrantes quemaron colchones y pertenencias tras detectar la presencia de autoridades, y se dispersaron en distintas direcciones mientras arrojaban piedras contra los agentes. Las llamas, que alcanzaron hasta seis metros de altura, requirieron la intervención de cuerpos de emergencia para controlar el incendio. No se reportaron personas lesionadas.
En el operativo participaron más de 100 elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, y policías estatales y municipales, quienes informaron a los migrantes que serían trasladados a un albergue oficial.
Según reportes, al menos 20 migrantes fueron asegurados y llevados al gimnasio Polideportivo Sur. Entre los afectados se encontraban decenas de familias, muchas de ellas con niños, quienes evacuaron el lugar y observaron la destrucción de sus refugios. La mayoría de los migrantes eran de origen venezolano y tenían como destino Estados Unidos.
Este hecho ocurre en un contexto marcado por políticas migratorias estrictas en ambos lados de la frontera. Recientemente, se han reactivado iniciativas como el programa “Quédate en México”, mientras que autoridades mexicanas han asegurado estar preparadas para recibir a migrantes deportados ante posibles cambios en la política migratoria estadounidense.






