El jueves, Culiacán, Sinaloa, experimentó una serie de actos violentos que afectaron diversas actividades en la ciudad. El Aeropuerto Internacional de Culiacán registró cancelaciones y cierres de vuelos, aunque el Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA), administrador de la terminal, no emitió un comunicado oficial.
Según información en su portal web y testimonios en redes sociales, se cancelaron vuelos de llegada y salida, incluyendo uno de Aeroméxico desde Ciudad de México y otro de Viva Aerobus desde Tijuana. Además, vuelos hacia San José del Cabo, Monterrey y Ciudad de México fueron suspendidos, y dos vuelos a Tijuana aparecieron como “cerrados” sin explicación.
Al menos dos vuelos, uno desde Tijuana y otro desde Monterrey, regresaron a sus aeropuertos de origen al no recibir autorización para aterrizar en Culiacán.
En redes sociales, circuló un video donde una empleada informaba a los pasajeros sobre la cancelación de un vuelo y ofrecía alternativas ante la emergencia. Explicó que el vuelo se cancelaba por la situación en Culiacán y propuso trasladar a los pasajeros a Monterrey para que, al día siguiente, volaran a Culiacán, evitando que permanecieran en La Paz hasta el domingo.
La jornada violenta incluyó incendios, ataques armados y balaceras. Destacó el incendio del restaurante “Ranch Roll”, ubicado en Isla Musala y propiedad del influencer “Markitos Toys”.
Según autoridades locales, el fuego inició en un vehículo estacionado frente al establecimiento y se propagó, causando daños significativos. Además, una clínica privada en el Bulevar Enrique Sánchez Alonso, en el sector Tres Ríos, fue atacada a tiros. Estudiantes de una secundaria técnica cercana se resguardaron tras reportarse detonaciones en la zona.
La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) suspendió clases presenciales en Culiacán y Navolato, optando por la modalidad virtual para garantizar la seguridad de estudiantes y personal académico.






