El huracán Milton avanzó hacia el océano Atlántico tras atravesar Florida como un ciclón de categoría 3, afectando diversas ciudades con fuertes vientos y lluvias intensas.
La tormenta provocó tornados y daños generalizados, aunque evitó un impacto directo en Tampa. La noche del miércoles, Milton tocó tierra en Siesta Key, cerca de Sarasota, al sur de Tampa, causando graves inundaciones en áreas como St. Petersburg, donde cayeron 41 cm de lluvia. Más de 3.2 millones de hogares y negocios quedaron sin electricidad en todo el estado.
La infraestructura también sufrió daños significativos, como en Tropicana Field en St. Petersburg, que perdió parte de su cubierta.
En otras áreas, el huracán causó la caída de grúas y el colapso de una tubería principal, dejando a los residentes sin agua corriente. Milton también generó tornados antes de tocar tierra, afectando lugares como el club de campo Spanish Lakes, en Fort Pierce, donde hubo pérdidas humanas. A medida que el huracán se debilitaba, se mantuvieron alertas por tormenta tropical en la costa este de Florida.
Las autoridades continuaron pidiendo precaución debido a los riesgos de inundaciones y marejadas ciclónicas. En áreas como Pinellas y Sarasota, se reportó la caída de árboles, cables eléctricos y el cierre de puentes, lo que complicó el tránsito.
A pesar de la movilización de recursos de emergencia y la Guardia Nacional, se prevé que el huracán Milton, sumado a los efectos previos del huracán Helene, deje víctimas mortales, según el gobernador Ron DeSantis.






