La reforma constitucional para que la Guardia Nacional pase a control militar avanzó en la Cámara de Diputados de México.
Con el apoyo de la mayoría oficialista, se aprobó en lo general, mientras que los detalles seguían en debate.
Los partidos de oposición votaron en contra y criticaron la propuesta, pero se espera que la reforma sea aprobada en su totalidad antes de ser enviada al Senado.
La reforma contempla que la Guardia Nacional, creada en 2019 para combatir la violencia, pase de la Secretaría de Seguridad al Ejército. La mayoría de sus integrantes son militares con formación policial. Organizaciones defensoras de derechos humanos y la oposición advierten sobre el riesgo de militarizar la seguridad pública. López Obrador impulsa esta reforma tras un fallo de la Suprema Corte que bloqueó un intento similar en 2022.
Entre las críticas, organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez han señalado que la militarización de la seguridad pública podría ser irreversible.
Naciones Unidas instó a priorizar un enfoque civil en estas labores, mientras que la oposición mantiene que la Guardia Nacional debería permanecer bajo control civil para evitar violaciones a derechos humanos.






