El gobierno municipal de Tecamachalco clausuró una parte de la cementera Cruz Azul debido a la falta de permisos municipales para operar y por reportes de daños a tierras de cultivo y al medio ambiente.
Las autoridades locales informaron que la empresa invade 598 hectáreas del territorio de Tecamachalco y también afecta a los municipios de Quecholac y Palmar de Bravo.
Durante la clausura realizada por Protección Civil de Tecamachalco, se destacó que existen quejas de agricultores sobre la contaminación de tierras de cultivo y la sobreexplotación del agua, lo que ha causado escasez del recurso en la zona.
Además, vecinos cerraron recientemente la carretera estatal Tecamachalco-Cañada en protesta por los daños causados por los camiones de carga pesada de la empresa, exigiendo la reparación de las vías afectadas.
Hasta el momento, la cementera Cruz Azul no ha emitido una postura oficial sobre la clausura. También se mencionó que la empresa no paga permisos de funcionamiento en los otros dos municipios afectados.
La planta de Cruz Azul en Palmar de Bravo, construida desde 2004 con un costo aproximado de 300 millones de dólares, se encuentra en parte dentro de la reserva de la biosfera Tehuacán-Cuicatlán.






