El Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos ha emitido una alerta de tormenta geomagnética de nivel G4, la primera desde enero de 2005, debido a múltiples ondas de energía solar que impactarán la Tierra este fin de semana.
Se anticipa que el evento comience la noche del viernes 10 de mayo y se prolongue hasta el domingo, afectando sistemas de navegación GPS, comunicaciones de alta frecuencia y otras tecnologías esenciales.
Este nivel de alerta, uno de los más altos en la escala que va hasta G5, es excepcional y sugiere un potencial disruptivo significativo en infraestructuras críticas, según explicaciones de expertos del organismo.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos ha observado al menos siete eyecciones de masa coronal dirigidas hacia la Tierra, originadas de un área de intensa actividad de manchas solares.
Estos fenómenos coinciden con el máximo actual del ciclo solar que inició en 2019, y pueden alterar desde las redes eléctricas hasta la navegación por satélite y la operación de naves espaciales.
La NOAA ha notificado a los operadores de infraestructuras críticas sobre el inminente riesgo, aunque el momento exacto de mayor impacto aún es incierto. Se trata de uno de los tres eventos severos registrados en este ciclo solar, siendo el último un evento breve en marzo de 2023.






