O.J. Simpson, exjugador de fútbol americano y actor, murió a los 76 años tras una lucha contra el cáncer de próstata, según confirmó su familia en su cuenta oficial de X.
El deceso ocurrió en Las Vegas, ciudad donde residía, informaron las autoridades locales.
Durante su carrera, Simpson fue una figura prominente tanto en el deporte como en el entretenimiento, pero su imagen pública se vio gravemente afectada tras ser acusado de los asesinatos de Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman en 1994, aunque fue absuelto en un juicio penal.
Posteriormente, fue hallado civilmente responsable por las muertes y enfrentó otros cargos legales años después.
Simpson también es recordado por su participación en el deporte universitario y profesional, destacándose como corredor de los Trojans de la Universidad del Sur de California y en la NFL, especialmente con los Bills de Buffalo.
Sin embargo, su vida después del deporte estuvo marcada por controversias legales y mediáticas, incluido un juicio civil por las muertes de Brown y Goldman y un caso de robo a mano armada en Las Vegas, por el cual fue condenado en 2008.
A pesar de su liberación en 2017, la figura de Simpson continuó generando debate y atención mediática hasta sus últimos días.





