En la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México, se ha elevado una alerta sobre la calidad del agua tras reportes de residentes que indican un olor similar al de la gasolina y una textura aceitosa. Jaime Isael Mata Salas, alcalde de Benito Juárez, ha declarado que el agua no debe ser consumida hasta que se concluyan los análisis en curso destinados a verificar su seguridad.
A pesar de que el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) ha realizado estudios que sugieren que el agua cumple con los estándares de consumo humano, persisten las preocupaciones debido a las continuas quejas sobre su olor y consistencia. El alcalde ha mencionado que se han iniciado procedimientos para tomar muestras del agua que serán analizadas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con resultados esperados en un lapso de cinco a siete días.
Por otro lado, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres Guadarrama, aseguró que no hay evidencia de contaminación por hidrocarburos en el agua distribuida en esta alcaldía, basándose en pruebas realizadas en el tanque de Santa Lucía y en tres pozos de abastecimiento.
Aunque el agua proveniente de estas fuentes ha sido declarada limpia, continúan las pruebas en muestras de agua de domicilios afectados, con el objetivo de fundamentar cualquier futura medida en resultados científicos. Batres también señaló que se está investigando en profundidad para descartar cualquier posibilidad de sabotaje, especialmente considerando el contexto electoral actual.






